De Finde
Detroit: Un fin de semana entre motores y música
Hay ciudades que se conocen caminando. Detroit también se puede escuchar y conducir. Un fin de semana basta para seguir las huellas de dos revoluciones que salieron de aquí: el automóvil y el sonido Motown.
VIERNES — PRIMERAS REVOLUCIONES
Aterrizar en Detroit un viernes por la tarde permite empezar sin prisa. Deja la maleta y sal a caminar por Downtown, donde Woodward Avenue atraviesa el corazón de una ciudad que durante años fue sinónimo de industria y que hoy vuelve a llenarse de restaurantes, hoteles y nuevos espacios urbanos. Acércate a Campus Martius y, si todavía queda luz, continúa hasta el Detroit Riverwalk para mirar al otro lado del río: lo que ves enfrente ya es Canadá.
La primera noche tiene que incluir otro invento local. En 1946, Buddy’s Pizza (www.buddyspizza.com) comenzó a hornear pizza en charolas metálicas rectangulares, creando una masa gruesa y crujiente en los bordes que terminaría convirtiéndose en la famosa Detroit-style pizza. Pide una original y empieza el fin de semana comiendo un pedazo de historia.
La primera noche tiene que incluir otro invento local. En 1946, Buddy’s Pizza (www.buddyspizza.com) comenzó a hornear pizza en charolas metálicas rectangulares, creando una masa gruesa y crujiente en los bordes que terminaría convirtiéndose en la famosa Detroit-style pizza. Pide una original y empieza el fin de semana comiendo un pedazo de historia.
SÁBADO — LA CIUDAD QUE PUSO AL MUNDO SOBRE RUEDAS
Reserva el sábado para entender por qué Detroit se ganó el apodo de Motor City. El recorrido comienza en Dearborn, a pocos kilómetros del centro, en The Henry Ford Museum of American Innovation (www.thehenryford.org). Aquí los automóviles sirven para contar una historia mucho más grande sobre inventos, industria y cultura estadounidense. Entre sus piezas más famosas están la limusina presidencial en la que viajaba John F. Kennedy cuando fue asesinado y el autobús en el que Rosa Parks se negó a ceder su asiento.
Después cambia las vitrinas por una fábrica. El Ford Rouge Factory Tour permite entrar al gigantesco complejo industrial de Ford y recorrer una pasarela elevada sobre la planta donde se fabrica la F-150. Como es sábado, no cuentes con encontrar la línea de producción funcionando, pero la escala del lugar basta para comprender cómo una idea industrial nacida aquí terminó transformando la manera en que se fabricaban productos alrededor del mundo.
De regreso a Detroit, baja las revoluciones. Pasea por el Riverwalk o vuelve a Downtown para cenar y descubrir una ciudad que ya no quiere vivir únicamente de su pasado industrial. Mañana cambiaremos motores por música.
Después cambia las vitrinas por una fábrica. El Ford Rouge Factory Tour permite entrar al gigantesco complejo industrial de Ford y recorrer una pasarela elevada sobre la planta donde se fabrica la F-150. Como es sábado, no cuentes con encontrar la línea de producción funcionando, pero la escala del lugar basta para comprender cómo una idea industrial nacida aquí terminó transformando la manera en que se fabricaban productos alrededor del mundo.
De regreso a Detroit, baja las revoluciones. Pasea por el Riverwalk o vuelve a Downtown para cenar y descubrir una ciudad que ya no quiere vivir únicamente de su pasado industrial. Mañana cambiaremos motores por música.
En The Henry Ford Museum
los automóviles no son simples piezas de exhibición: cada modelo ayuda a contar cómo Detroit transformó la industria y la vida estadounidense. Crédito: Shutterstock.
DOMINGO — DONDE NACIÓ UN SONIDO
En 1959, Berry Gordy compró una pequeña casa en West Grand Boulevard y colocó sobre la fachada un letrero que terminaría siendo legendario: Hitsville U.S.A. Desde allí, Motown lanzó las carreras de artistas como Stevie Wonder, Diana Ross & The Supremes, Marvin Gaye y The Temptations, creando un sonido que cruzó fronteras y generaciones.
Hay una particularidad para quienes visiten Detroit este otoño: la casa histórica del Motown Museum (www.motownmuseum.org) estará cerrada temporalmente por su proyecto de expansión. Mientras tanto, el museo presenta Psychedelic Soul: A Journey Through Rhythm and Time en el cercano Esther Gordy Edwards Centre for Excellence, una oportunidad para explorar otra etapa de la historia musical de la ciudad.
Y para comprobar que la música de Detroit no pertenece solamente a los museos, termina el domingo en Cliff Bell’s (www.cliffbells.com). Este club de jazz abrió originalmente en 1935 y conserva un elegante interior art déco donde todavía se presentan músicos frente a mesas que parecen hechas para prolongar la última noche del viaje.
Después de un fin de semana aquí resulta difícil separar Detroit de todo lo que salió de ella. Automóviles, canciones y hasta una pizza cuadrada viajaron mucho más lejos de lo que probablemente imaginaron sus creadores.
Pero todos conservan algo en común: Detroit sigue siendo su dirección de origen.
Hay una particularidad para quienes visiten Detroit este otoño: la casa histórica del Motown Museum (www.motownmuseum.org) estará cerrada temporalmente por su proyecto de expansión. Mientras tanto, el museo presenta Psychedelic Soul: A Journey Through Rhythm and Time en el cercano Esther Gordy Edwards Centre for Excellence, una oportunidad para explorar otra etapa de la historia musical de la ciudad.
Y para comprobar que la música de Detroit no pertenece solamente a los museos, termina el domingo en Cliff Bell’s (www.cliffbells.com). Este club de jazz abrió originalmente en 1935 y conserva un elegante interior art déco donde todavía se presentan músicos frente a mesas que parecen hechas para prolongar la última noche del viaje.
Después de un fin de semana aquí resulta difícil separar Detroit de todo lo que salió de ella. Automóviles, canciones y hasta una pizza cuadrada viajaron mucho más lejos de lo que probablemente imaginaron sus creadores.
Pero todos conservan algo en común: Detroit sigue siendo su dirección de origen.
Desde esta modesta casa de West Grand Boulevard
Motown lanzó un sonido que llevó las voces de Detroit más allá de fronteras, generaciones y estilos musicales. Crédito: Shutterstock.